Elige qué vender, a quién y a qué precio antes de tocar ninguna herramienta.
Una oferta clara, un nicho elegido y un primer paquete con precio, listo para enseñar a un cliente.
Una agencia de IA no vende «inteligencia artificial».
El nicho es el tipo de negocio al que te diriges: clínicas dentales, inmobiliarias, gimnasios, talleres.
Antes de ofrecer nada, mira cómo funciona el negocio desde fuera.
Una oferta tiene cuatro partes: para quién, qué problema, qué resultado y en cuánto tiempo.
No cobres por horas: cobra por resultado.
Cierra el curso con un plan realista: semana 1, oferta y lista de 50 negocios; semana 2, contactar a diez al día; semana 3, demos y propuestas;…
Una agencia de IA no vende «inteligencia artificial». Vende un resultado de negocio: más citas, menos tiempo perdido, menos clientes sin respuesta. La IA es la herramienta con la que lo entregas, igual que un fontanero no vende llaves inglesas.
Hay tres tipos de servicio que las empresas pagan hoy: atención automática (chatbots y agentes de voz), automatización de tareas internas (facturas, citas, avisos) y contenido (redes, anuncios, webs). Tú no tienes que dominar los tres: eliges uno.
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Garantía de 14 días · Pago único · Sin permanencia
Cómo pedirle a la IA trabajo que puedas cobrar, sin repetir diez veces la misma instrucción.
Un asistente que responde al momento, agenda citas y pasa a una persona cuando hace falta.
Entrega una web profesional a un negocio en días, no en semanas.